Historial de versiones
Conservar y contrastar sucesivas versiones del mismo producto para observar decisiones y avance.
Dos versiones intermedias marcadas + versión final.
Cuándo utilizarla
Cuando el trabajo se hace en documentos digitales y quieres ver el rastro de cambios; por sí solo no explica quién hizo cada cambio ni por qué.
Qué evidencia concreta produce
Dos o más ficheros o estados guardados del mismo producto, con fecha y con una nota de cambio por versión.
Qué permite sostener razonablemente
Que el producto se ha construido por pasos y que existen diferencias sustantivas entre estados, atribuibles a decisiones descritas.
Condiciones de las que depende la inferencia
- Los puntos de guardado se fijan antes de empezar, no a posteriori.
- Se comparan las diferencias, no solo la última versión.
Qué no permite inferir
- No demuestra que las versiones intermedias las haya escrito la misma persona.
- Un número alto de versiones no indica mayor aprendizaje.
Cuándo no conviene usarla
Cuando el formato de trabajo no admite versiones o cuando el guardado se convierte en un control de vigilancia continua.
Ventanas de proceso
Capa transversal y opcional: qué parte del proceso deja de verse cuando la IA interviene. Son cuatro y solo cuatro. No sustituye a las seis familias, no es una taxonomía nueva y no todas las técnicas necesitan ventana.
Qué hace visible: Evolución de borradores
- Cómo ha cambiado el trabajo entre una versión y otra.
Condición de la asignación
- Requiere versiones intermedias conservadas y diferencias sustantivas, no solo cambios de formato.
Por qué se asigna así
Las versiones sucesivas son el rastro más directo de cómo cambia el trabajo.
Cómo surge la evidencia: Surge del propio trabajo
Quién puede decidir qué se muestra: La decide el docente · La elige el estudiante — Las opciones de quién decide son orientativas: cualquiera de las tres es válida según el contexto del aula.
Estos metadatos orientan el diseño de la tarea. No obligan a documentar todo el proceso ni a pedir historiales completos o capturas por defecto.
Etiquetar una ventana no equivale a aplicar el modelo completo. Para que la evidencia sea interpretable, la tarea, los resultados de proceso, la evidencia recogida y los criterios de valoración tienen que estar alineados entre sí.
Las cuatro ventanas están adaptadas de Winstone, N. E., Gravett, K. y Elkington, S. (2026), «Black Box Assessment», doi:10.1080/02602938.2026.2661365. La adaptación y las condiciones de asignación son responsabilidad del Banco, no de sus autores.
Cómo aplicarla
- Fija dos hitos intermedios de guardado obligatorio.
- Pide una nota breve de cambios por versión.
- Revisa las diferencias, no solo la última versión.
Qué observar
- Las diferencias entre versiones son sustantivas, no cosméticas.
- Las notas de cambio corresponden con las modificaciones reales.
Límites de interpretación
- Puede simularse guardando versiones falsas si no se combina con otra evidencia.
Ejemplos de aplicación
Un trabajo escrito conserva V1, V2 y final, con notas de cambio y una comparación breve.
Consigna lista para copiar
Guarda esta versión con la fecha y añade 2 líneas: qué has cambiado y por qué.
v0.13 · 2026-09-06